Francisco Rosas: Foco y precisión
Foco y precisión: el abogado que retrata la vida
con el mismo rigor del derecho
Cuando Francisco Rosas ingresó a Derecho en la Pontificia
Universidad Católica de Valparaíso en 2007, no tenía del todo claro de qué se
trataba la carrera. ?Fue una decisión un poco práctica?, recuerda. ?No era muy
bueno en matemáticas, me gustaba leer y la historia, y además mi papá es
abogado?. Lo que comenzó como una elección más bien intuitiva, terminó
transformándose en una sólida formación profesional.
Durante
sus años en la Escuela, se sintió especialmente atraído por el derecho público,
una de las áreas más desarrolladas en la PUCV. ?Recuerdo especialmente a los
profesores Eduardo Aldunate y Eduardo Cordero. Eran muy claros, sentía que nos
daban una buena base en derecho público?, comenta. Sin embargo, al salir al
mundo laboral su camino tomó otro rumbo: ?Nunca me dediqué a eso. Siempre he
estado en el derecho privado?.
Hoy
trabaja en el Estudio Graf & Cia, asesorando principalmente a clientes
corporativos, empresas de transporte y del área marítima. ?Nos dedicamos al
derecho corporativo, laboral y societario?, explica. Antes de llegar ahí, se
desempeñó como coordinador legal en Hapag-Lloyd y luego se integró al estudio
jurídico De las Heras, en Viña del Mar. ?La experiencia ha sido muy buena.
Siento que aún estoy en proceso de aprendizaje constante, siempre tratando de
ir un paso más adelante?, dice con convicción.
Pero
su vida no se agota en los códigos ni en los contratos. Desde hace algunos
años, la fotografía se ha convertido en su otra gran vocación. ?Empecé en 2018,
cuando me compré mi primera cámara profesional. Como me gustan mucho los
deportes ?jugaba rugby en el colegio Mackay?, empecé a sacar fotos deportivas,
como fotógrafo en el club Old Macks, y en los partidos de la selección de rugby
chilena ?Los Cóndores?. Fue un hobby que creció rápido?, cuenta.
Su lente también lo ha llevado a eventos de alto nivel, como el
Red Bull Cerro Abajo y el Rally Mobil, además de proyectos personales de
fotografía de fauna. ?Eso lo hago más por gusto, no como trabajo?, aclara. Lo
cierto es que esta afición terminó convirtiéndose en un segundo oficio, uno que
le permite observar el mundo desde una perspectiva distinta.
Al
mirar hacia atrás, conserva un cariño especial por su paso por la PUCV. ?Tengo
muy buenos recuerdos. Estuve con amigos del colegio e hice nuevos, fue
exigente, pero valoro esa exigencia porque te forma el carácter para el mundo
laboral. Eso se nota cuando te contratan: ser riguroso, metódico y exigente, lo
que finalmente te forma un buen criterio jurídico, todo eso te lo inculca mucho
la Escuela?, reflexiona.
Esa
disciplina lo ha acompañado hasta hoy. Ha cursado un magíster en Derecho de la
Empresa en la Universidad de los Andes y cuatro diplomados, dos de ellos en la
PUCV, y planea seguir perfeccionándose en derecho laboral. ?Me he
dedicado más a esa área últimamente?, comenta.
A
los futuros abogados de la PUCV les deja un mensaje claro: ?A veces uno se
siente abrumado porque la carrera es difícil y larga, pero siempre se puede
salir adelante. Ese rigor que parece duro al principio, después se agradece
mucho, porque te fortalece para el mundo profesional. Cuando terminas el examen
de grado, todo lo demás parece abordable?.
Su
historia es la de alguien que aprendió a mirar la vida con más de un enfoque.
En los tribunales o detrás de una cámara, sigue encontrando en cada caso ?y en
cada fotografía? una oportunidad para aprender algo nuevo.
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